Por Pau Waelder


Museu i Fons Artístic de Porreres
Porreres, Mallorca
Hasta el 25 de febrero de 2006

Emergiendo de un robusto 4x4 cubierto de arena, la broncínea figura de Cristo, crucificado pero sin su cruz, se convierte en la imagen de un hippie juerguista, las gafas de sol sobre la frente y una cerveza en la mano, que interpela a una esbelta muchacha a que se una a la fiesta. Con este Jesús de Formentera, Marcos Vidal nos invita nuevamente a recorrer su particular mundo en miniatura, poblado por viejos juguetes y objetos cotidianos que ha rescatado del abandono, invirtiendo el lógico ciclo de nuestra sociedad de consumo, para reincorporarlos en lo más alto de la jerarquía de lo inanimado, como obras de arte.

Se trata de una selección retrospectiva, pero no exhaustiva, en la que se unen obras expuestas recientemente en diversos centros expositivos de Mallorca y la península y nuevas piezas creadas específicamente para esta ocasión, que demuestra la coherencia del discurso que Vidal ha ido desarrollando en los últimos años. A sus conocidos montajes de objetos encontrados, en los que el espectador se halla ante una escena cuyos detalles va descubriendo a medida que la observa desde sus diferentes ángulos, el artista ha añadido en esta ocasión fotografías de gran formato que presentan su propio punto de vista. De esta manera, se establece un diálogo entre la pieza física y la fotografía, aportando esta última, además de una mirada particular, la magnificación de los objetos representados, los cuales al perder la proporción real devienen doblemente descontextualizados y por tanto mucho más elocuentes.  Es el caso de “Dolce Vita”, ensamblaje del cual el artista ha extraído dos fotografías en las cobran mayor protagonismo un feliz enanito barbudo y su solicita sirvienta. A través de estas reproducciones, Vidal concentra nuestra atención en la escena principal del conjunto y realza el aspecto compositivo, que puede quedar más diluido al ver la pieza real. En otros casos, la fotografía le sirve para reelaborar una pieza, como ocurre con el pasmado televidente que pasa de habitar una caja en “Fútbol” a fundirse con una silla en “Cadira futbòlica”. Saltando de la tridimensionalidad a la bidimensionalidad y viceversa, Marcos Vidal extrae nuevas lecturas y aplicaciones de sus diminutos personajes. Pareciera que al artista en ocasiones se le queda pequeño el espacio de sus cajas y necesita expandirlas, abarcando el espacio de la sala, y así vemos como algunas de sus últimas piezas tienden a convertirse en instalaciones y asignar un lugar al espectador.

Con estas nuevas piezas, y la incursión en nuevos formatos, la mirada crítica de Marcos Vidal sigue intacta, y más aún, amplía su lenguaje con nuevas formas a las que auguro interesantes resultados (esa Cadira futbólica sugiere un fructífero camino en el que la imagen fotográfica se apodera del objeto). Ácida y lúcida, esta creciente colección de readymades que es la obra de Vidal bien vale el viaje hasta Porreres, aunque sea de noche y por la carretera vieja.

DEL ARCHIVO

  • NACIONAL
    2018

    Exposición Huellas del Mediterráneo de Antonio CambaEl artista Antonio Camba presenta sus nuevos trabajos en la Sala de Exposiciones del Ayuntamiento de Antequera, bajo el título "Huellas del Mediterráneo". Más de una veintena de acrílicos sobre lienzo, obras realizadas durante 2017/2018 en su estancia de más de un año en esa ciudad.

    La exposición se podrá visitar del 11 al 31 de Octubre del 2018. La entrada es libre y gratuita.

  • BALEARES
    2006

    Sample ImagePor Eva Choung-Fux

    Survivors

    Del 28 de Agosto al 17 de Octubre del 2006
    Antigua Sinagoga de la ciudad de GYÖR

    Cuando hace sesenta años se abrieron las puertas del último campo de concentración y exterminio, había niños traumatizados entre los Supervivientes. Sus necesidades y sus preguntas se silenciaron mediante bienes materiales y programas de éxito, pero con un alcance limitado. Se iban a oír escasos testimonios de los Supervivientes del terror fascista. Durante muchos años, nadie quiso escucharlos.

  • BALEARES
    2006

    Por Juan Luis Calbarro

    Javier Velasco. MX 05

    Casal Solleric. Espai Quatre

    Hasta el 15 de enero de 2006

     

    Es evidente que a Javier Velasco (La Línea de la Concepción, Cádiz, 1963) no le interesa el detalle técnico, que descuida hasta límites sospechosos. Su interés se centra casi exclusivamente en el discurso. Si atendemos a su actual muestra en el Solleric, fruto de una reciente estancia de seis meses en México, las fotografías no son de calidad, el vídeo presentado es absolutamente casero, los objetos manipulados se tratan con una falta de precisión que remite a los trabajos manuales de la escuela. La obra de Velasco, que ha desarrollado un método de trabajo multidisciplinar y basado en el comentario de la realidad social, se muestra en ARCO desde 1999, está presente en el Reina Sofía de Madrid, ha sido expuesta en el MOMA de Nueva York y ha representado a España en la Bienal de Venecia, entre otras muchas apariciones públicas.