AMBLART

desde 2005 ayudando en la promoción del Arte Contemporáneo

Get Adobe Flash player
Búsqueda personalizada

¿NO ENTENDEMOS EL ARTE ACTUAL O NO COMPRENDEMOS CÓMO NOS LO EXPONEN?

Obra del artista Duchamp
Por Estefanía Bautista Brocal
 
Al igual que un best-seller viene de la mano de una excelente narración, una película extraordinaria queda reflejada tras un complejo y arduo montaje, del mismo modo  un discurso artístico y obra de

 


arte finaliza su sentido gracias a su correcta exposición. Ya dejamos atrás al genio incomprendido en cuya incomprensión y originalidad radicaba su talento. Actualmente quien no comprenda la genialidad artística del discurso de un artista y el talento que radica en eso, es porque no tiene la suficiente información, cuestión en la que puede investigar. Si seguimos buscando lo rápido, artesanal y bonito, aun en el siglo XXI, definitivamente resulta paradójico. El creador seguirá siendo el personaje marginal, extraño e incomprensible de la antigüedad. Y volveremos a tener que esperar otros ochenta años para que nuestros nietos aprecien y estudien a nuestros artistas. Para evitar algo así, necesitaríamos que en la actualidad el personaje obtuviera mayor definición. Es indudable el carácter autodidacta que éste siempre ha necesitado y seguirá necesitando, pero quizá haya llegado el momento de que crezca y evolucione con un respaldo social. Si lo consideramos como miembro de la sociedad capaz de proporcionarnos no sólo un bagaje estético sino socio-cultural ¿Por qué no invertir en él como tal, en la medida de todo lo que aporta a dicha sociedad?

Quizá una de las opciones sea conseguir una mejor distribución del poder. Proponemos seguimientos del mundo del arte, en otras ramas sociales; abrir el círculo cerrado y hermético de los entendidos, aquellos que deciden que es válido y que no. Obtener mayores inversiones en los aspectos gubernamentales, aumento de becas y con finalidad más concreta. Considerar un tanto por ciento fijo de inversión en artistas emergentes en cada organismo. Una mayor claridad en la filosofía y procedimiento de las galerías, así como en definitiva una revaloración de los objetivos culturales generales… ¿Qué criterios siguen para poner en el Tate Modern una exposición de Duchamp, con la `Fountaine´ en una peana? ¿Qué sentido tiene en el Centro Cultural Reina Sofía exponer una escultura contemporánea de carácter volador, pegado estáticamente a una pared? Se necesita que obra-público-artista interactúen. ¿Qué consiguen las galerías colgando en sus paredes obras pictóricas y/o fotografías sin más, sin mayor información ni detalle? ¿Eso ayuda a que el público avance más allá de lo estético, a conocer al artista, a comprender y familiarizarse con el discurso artístico?... Debe haber una responsabilidad de estos cargos, pues lo que ellos exponen, y el discurso que transmiten y cómo lo hacen, es lo que llega al espectador. Como mediadores no se debería permitir que el discurso entre artista y espectador sea contaminado por el medio expositivo. ¿Quizá sea una de las grandes razones de la incomprensión del arte actual?

El arte de hoy en día y nuestra propia cultura del presente se merece una nueva conciencia acerca de la responsabilidad de conocer el producto artístico, su concepción y seguir un adecuado, correcto método de exposición por parte del que construye el espacio expositivo.

 

Revista Saber de Ciencias

Zapatosmania.com La Revista de Zapatos y Calzado