JESÚS PASTOR, PREMIO DE ARTE GRÁFICO “LUCIO MUÑOZ”
PREMIOS VILLA DE MADRID 07
El Área de las Artes del Ayuntamiento de Madrid, tras convocar el premio de Arte Gráfico “Lucio Muñoz”, dentro de los Premios Villa de Madrid 07 ha resulto los premios de la edición del 2007.
El jurado del concurso, presidido por Simón Marchán Fiz y compuesto por Javier de Blas, Juan Bordes, Juan Carrete y José Marín Medina, ha otorgado el premio en la edición de 2007 a Jesús Pastor por su exposición Latitudes realizada en el Círculo de Bellas Artes, por su experimentación en los lenguajes del arte gráfico y su investigación sobre materiales y procesos no convencionales de la estampa.
Es objeto de este concurso premiar la exposición que, a juicio del jurado, haya sido la de mejor calidad entre las exhibiciones de arte gráfico realizada por un artista actual, que haya sido presentada en Madrid en el marco de una institución o sala de exposición o en algún otro lugar público de la ciudad a lo largo del año 2006.
La entrega del premio tendrá lugar el próximo lunes 3 de marzo de 2008, a La 12 horas, se celebrará en el Salón de Baile del Área de Las Artes; C/ Gran Vía, 24; 28013 Madrid.
Jesús Pastor (Santurce, Vizcaya, 1954), es Licenciado en Filosofía y Doctor en Bellas Artes. Ha ejercido la docencia en las Facutades de Bellas Artes de Salamanca y actualmente es Catedrático de Dibujo en la Facultad de Bellas Artes de Pontevedra, Universidad de Vigo.
Preocupado por las nuevas tecnologías, ha vinculado muchas de sus propuestas plásticas a los sistemas electrográficos de reproducción y a otros sistemas de reproducción más tradicionales, como el grabado o la serigrafía. Diversas fundaciones (Arte y Tecnología, Coca Cola, Caixa de Pensions) y museos poseen obra suya en sus colecciones permanentes. Recibió el Premio Nacional de Grabado en 1997.
Pastor ha elegido 14 creaciones escultóricas de vidrio y aluminio fundido para la exposición Latitudes. Utiliza materiales tan diversos como el cristal, la fotografía, el metal o el aluminio para plantear un ejercicio de atracción visual entre el espectador y la obra.
Dos de las piezas están formadas, cada una, por unos 400 elementos circulares imantados sobre los que se ha espolvoreado viruta metálica pigmentada y que, colocados levemente separados de la pared, forman visualmente un círculo de unos cinco metros de diámetro. "Son piezas para descubrir lo que hay debajo", explicó el artista en la presentación, y recomendó que "primero hay que comprenderlas desde lejos, para después acercarse y entrar en el terreno de las sensaciones".


