Pensar les formes. Escultures contemporànies a les col.leccions mallorquines. Museo Es Baluard
Por Antonio Camba
“Pensar les formes. Escultures contemporànies a les col.leccions mallorquines”. Museo Es Baluard. Palma de Mallorca
Hasta el 22 de septiembre de 2005
Aprovecho la invitación a la inauguración de la exposición “Pensar les formes. Escultures contemporànies a les col.leccions mallorquines”, para visitar parte de NUESTRO MUSEO Es Baluard (terrazas y aljibe, el resto lo dejaré para otro día), aun no había tenido la ocasión de verlo por dentro (si no cuento una conferencia de Ciutat Tolmi). Aunque llegué bastante tarde me dió tiempo a disfrutarlo y en solitario.
Me acerqué muy cauto y realmente poco motivado por las imágenes que había visto sobre la exposición. En un principio, me subí a la primera planta, donde me encontré en las terrazas unas excelentes obras y otras menos. Para gustos están los colores. Pero todas ellas muy dignas. De esta zona destacaría la pieza de Josep Maria Alcover, ese enérgico modelado orgánico del frío metal. Y la de Ferran Aguiló (exponiendo actualmente en la Galería Bennassar de Pollença)
Aprovecho también para ver parte de esa planta. Algunos cuadros de perfil, cerámicas y papeles (está claro que en muchos casos el tamaño no es lo que importa).
Informado por el personal del Museo, que en ningún momento me perdió de vista (me encantó), me dirijo hacia el aljibe, donde aparentemente estaba el resto del contenido de la exposición. Según bajo, me encuentro en una zona con excelentes obras (si exceptuamos la de Barceló. Eso pasa cuando a uno le importa un artista), pinturas y esculturas. Destacaría la pieza de Bernardí Roig, como una diosa presidiendo la sala. Y el cuadro rojo de su lado de ¿? (de Lluís Lleó. Se me olvidó fijarme en el nombre y me lo suministró rápidamente por e-mail, el excelente equipo de comunicación del Museo), una pasada de obra, conmueve.
Accedo a la sala del Aljibe, donde estaba la exposición de peanas. Preciosas, blancas, luminosas, muchas. De esta zona, destacaría el poco respeto a las obras. Con este montaje mas de una escultura parecía un pisa papeles. Seguramente todas son piezas excelentes, pero no había manera de disfrutarlas. Imposible ver una sola. Una pena.
Por cierto ¿en Mallorca no hay coleccionistas con esculturas mas grandes? (algunas veces el tamaño si importa). ¡Que estamos hablando de un museo con proyección internacional, no del salón de mi casa!.
Respecto al edificio, aunque no lo vi todo, creo que podemos estar muy orgullosos de tener un Museo así en Palma. De la colección, esa virtud mía para ser objetivo por despistado me lleva a la conclusión de que lo que no quieran que me avisen, estaré encantado de recibir donaciones.
Del personal, excelente. Del enclave, maravilloso. Del catálogo, una pasada si exceptuamos algunas fotos. Del equipo de comunicación, súperrrrr.
Para los organizadores, mucho mucho ánimo.
Ya para ponerme quisquilloso y tiquismiquis, cambiaría parte del suelo. Para la fuerza y belleza del edifico ese suelo interior imitación madera se queda como ... diremos... frágil.
Que quede bien claro, que es también MI MUSEO, y lo quiero en el primer puesto del mundo.


