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Sample ImagePor Pau Waelder

 

Temple de Cel. Amador. Iglesia del Convento de Santo Domingo. Hasta el 30 de septiembre de 2005

El Vídeo en el tejado. Galeria Maior. Plaça Major, 4.

Hasta el 26 de agosto de 2005

 

Palma es, a mi juicio, una ciudad que se recorre muy cómodamente a pie, y cuenta además con la gran ventaja para el aficionado al arte de tener reunidos en un radio de medio kilómetro la mayoría de los centros de exposiciones y galerías. No obstante, esto le lleva a uno a tener una enorme pereza cuando se trata de salir de dicho círculo, aunque sea para ir a la cercana Fundació Pilar i Joan Miró, no digamos ya para salir de la ciudad. Así que dedico estas líneas a animar a los lectores a coger el coche y hacer una excursión hasta Pollença para ver dos propuestas que no deberían perderse. 

 

Temple de Cel

 

El artista pollencí Amador ha hecho suya la nave de la iglesia del convento de Santo Domingo con Sample Imageuna impresionante instalación que se inauguró el pasado 9 de julio. Tuve ocasión de hablar con Amador un mes antes de la inauguración y me habló de un gran panel que colgaba del techo, cubriendo todo el espacio de la nave, y debo decir que entonces me imaginé algo pesado, asfixiante tal vez. Pero al entrar en la iglesia me encontré ante un escenario sobrecogedor. Tras la puerta, el nártex se hallaba en penumbra, iluminado por una vela, preludio de una atmósfera que invita a una actitud de recogimiento. Dos grandes muros de resina cubrían el otrora amplio acceso a la nave, dejando tan sólo una estrecha abertura, puerta de este “templo dentro del templo”, como me lo describió Pilar Ribal. En la nave, en efecto, un enorme conjunto de 42 pantallas de resina se sostenía sobre mi cabeza y se proyectaba con una ligera inclinación hacia el altar. Pero en vez de ser una pesada losa, el cielo de Amador parece flotar, filtrando a través de sus pliegues y manchas de pigmentos la luz cambiante de un foco que se me antojaba una especie de luz celestial. Al igual que hacen las vidrieras de las catedrales, la membrana de resina transforma la luz y le otorga una cualidad significante, mística incluso. El artista ha sabido aprovechar los juegos lumínicos que le permite este material que tan bien conoce, como ya hizo con la pieza “Vigíes”, presentada en la Fundació Pilar i Joan Miró a Mallorca el año pasado. Un espejo curvado que reposa junto al muro de resina me devuelve mi imagen deformada, estirada, y entonces recuerdo que un elemento recurrente en la obra de Amador se halla ausente en esta instalación: la figura humana. Y es que, en este caso, son los propios espectadores los que encarnan sus meditativas siluetas, transitando en un espacio de contínuas fluctuaciones, casi tocando el cielo.

 

El vídeo en el tejado

 

La Galería Maior ha programado para este mes de agosto una excelente serie de proyecciones Sample Imagede video, aprovechando el privilegiado espacio de la azotea de la galería, justo enfrente de la concurrida plaza mayor. En esta su segunda edición, “El Vídeo en el Tejado” ha contado con el comisariado de Mercedes Vilardell, quien ha seleccionado a una serie de artistas que representan los muy diversos usos que se está haciendo actualmente del vídeo como medio artístico, desde la ficción, el documental o la animación. El pasado viernes asistí a la sesión de Eulàlia Valldosera, en la que la propia artista presentó sus videos “Interviewing Objects” (1997) y “Objetos Migrantes” (2003). Valldosera explora en sus piezas la relación de las personas con los objetos que les rodean. Para ello se presentó en las casas de completos desconocidos, cámara en mano, y les pidió que le hablasen de los objetos que conservan. Con un estilo propio del documental, pero con la informalidad de un video casero, la cámara de Valldosera se desplaza por la casa del entrevistado y se posa en una mesa, enfocando un objeto, nunca a la persona, que permanece anónima aunque perfectamente retratada en sus declaraciones, los gestos de las manos, y el objeto protagonista. La artista comentaba posteriormente cómo a través de estas entrevistas había conseguido saber mucho más de la vida y la personalidad de sus interlocutores de lo que jamás le habrían dicho de forma directa. Los objetos devienen mucho más que cosas inanimadas, son proyecciones del ego, parte indivisible de la identidad de sus dueños. En “Interviewing Objects”, Valldosera entrevista a tres profesionales del mundo del arte: un artista, una coleccionista y una comisaria. Todos ellos confiesan relaciones de apego o rechazo con diversos objetos que pueblan sus casas, y coinciden en elementos comunes: el reloj, una concha... Más interesantes aún resultan las historias de inmigrantes residentes en Barcelona que recoge “Objetos Migrantes”: una osita de peluche bautizada “Quimio” (de quimioterapia), una inacabable colección de vestidos de fiesta marroquís, una pared lisa concebida como un objeto que tocar... las relaciones que las personas desplazadas crean con los objetos resultan mucho más profundas y significativas. La obra de Valldosera nos presenta una mirada lúcida hacia las cosas que habitan nuestro entorno, ocupan nuestros cajones, estanterías y armarios, pero a la vez nos definen, nos reconfortan y, como asevera Tyler Durden, nos poseen.

 

La proyección fue seguida de una cena informal en un ambiente que fue más bien el de una reunión de amigos. Todo un privilegio disfrutar de esta pequeña azotea en la que el aforo es limitadísimo, así que mejor si no se anima demasiada gente a acudir a estas proyecciones. El ciclo concluye el próximo 26 de agosto con los vídeos de Carlos Amorales, Alberto Peral y Sofía Jack.

 


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